Presencia de peces en el interior de la concha de un ammonites

Mammites nodosoides con peces fosilizados en el interior

He observado la presencia de peces fosilizados en el interior de la concha de un ammonites y el tema me ha parecido tan “peculiar” que he decidido investigar lo que hay publicado.

También he consultado sobre el tema a algunos profesionales de la Paleontología y los resultados son tan interesantes como sugerentes.

En el fondo marino, la utilización de los restos duros de organismos por parte de pequeñas criaturas que buscan protección es algo bastante usual. Estos restos proporcionan un refugio para las criaturas invertebradas o vertebradas de pequeño tamaño.

En el pasado, esto mismo debía suceder y ha quedado registrado en las conchas vacías de bivalvos y gasterópodos.

También las conchas vacías de ammonites debieron ser una posibilidad para ser ocupadas por otros organismos, pero sin embargo es algo que se observa muy poco en el registro fósil.

En concreto, los fósiles de peces que han fosilizado en el interior de la concha de un ammonites son escasos así que lo primero que hicimos fue iniciar una busqueda de los trabajos que hay publicados.

Publicaciones que analizan la presencia de peces en el interior de la concha de un ammonites

La siguiente tabla resume los trabajos que hemos encontrado:

Edad Asociación Interpretación Formación Referencia
Jurásico inferior (Toarciense) Único pez en dos ammonites aplanados No se ha dado ninguna explicación. Toarciense de Posidonia Shale, Dotternhausen, Alemania Jäger (1990)
Jurásico inferior (Toarciense) Cuatro peces aislados en sendos ammonites. Se han descrito cuatro escenarios:

1) El pez se alimentaba del ammonite

2) El pez huía de un predador

3) Usaba la concha como lugar de cría o descanso

4) El pez buscaba un lugar para morir

Posidonia Shale, Dotternhausen, Alemania; Blue Lias de Lyme Regis, Inglaterra Fraaye & Jäger (1995)
Final del Jurásico Un pez conservado en la cámara habitación de un ammonite El ammonites era usado como guarida o quizás como lugar de desove y/o cría. Marnes de Châtelaillon, Francia Vullo et al. (2009)
Cretácico inferior (Aptiense) Un pez conservado en la cámara habitación de un ammonite El ammonites era usado como guarida o fuente de alimento. Ulyanovsk en la región del Volga, Rusia Stenshin,  Gubaydullov (2010)
Cretácico superior (Santoniense medio) Único y múltiples peces en ammonites conservados en dos dimensiones 1) Huyendo de un depredador

2) Los peces se alimentaban de los restos del ammonites que flotaba aún. Provocaron que la concha se hundiera hasta niveles pobres de oxígeno, lo que provocó su muerte y conservación.

Grupo Austin, Coahuila, México Nyborg et al. (2014)

En esta entrada queremos dar a conocer el caso de un ammonites del Cretácico superior (Turoniense inferior) de Marruecos que presenta dos peces en su interior.

Encuadre geológico y paleontológico

El ammonites en cuestión fue adquirido a un vendedor local en la ciudad de Goulmima (Marruecos), por lo que no ha sido posible averiguar su procedencia exacta.

Dado que se trata de un ejemplar de Mammites nodosoides y esta es una especie índice, podemos asociarlo a la parte superior del Turoniense inferior en el Cretácico superior.

Descripción del ammonites

Este espécimen de Mammites nodosoides está bastante completo. Falta la apertura de la concha, pero se conserva casi media vuelta de la cámara habitación. Es un ammonites de tamaño grande perteneciente a la familia Acanthoceratidae.

Vista general del Mammites nodosoides con los peces

Foto 1. Vista lateral del fósil de 22 cm de diámetro.

Vista ventral de un Mammites nodosoides

Foto 2. Vista ventral donde las flechas amarillas señalan el último tabique y el comienzo de la cámara de habitación hacia la izquierda.

Abertura de Mammites nodosoides

Foto 3. Vista de la abertura. Como se puede apreciar, algunos tubérculos se fracturaron y están pegados.

Se trata de un molde interno casi completo que mide 22 cm de diámetro. Su identificación es sencilla dado que se aprecian los caracteres típicos de la especie. Estos son los rasgos que la identifican:

  • Concha involuta de sección subcuadrada o rectangular. La zona ventral es ancha, lisa, plana o suavemente convexa. Los flancos pueden discurrir paralelos o algo convergentes. El ombligo es pequeño, con un margen redondeado y una pared grande que cae vertical.
  • La ornamentación se caracteriza por poseer unas débiles costillas ligeramente proversas. Sobre ellas se desarrollan dos filas de tubérculos en posición umbilical y ventrolateral. Están muy desarrollados destacando enormemente sobre las costillas. En cada espira alrededor del ombligo, aparecen unos seis robustos tubérculos cónicos. Los tubérculos ventrolaterales alcanzan gran notoriedad y en la cámara habitación del adulto adquieren una forma ligeramente alargada en sentido del crecimiento (clavi).

La clasificación de esta especie es como sigue:

Filum              Mollusca LINNAEUS, 1758

Clase               Cephalopoda CUVIER, 1797

Orden             Ammonoidea ZITTEL, 1884

Suborden       Ammonitina HYATT, 1889

Superfamilia Acanthocerataceae DE GROSSOUVRE, 1894

Familia           Acanthoceratidae DE GROSSOUVRE, 1894

Subfamilia     Mammitinae HYATT, 1900

Especie          Mammites nodosoides (SCHLÜTER, 1871)

Detalles de la fosilización del Mammites nodosoides

Los tabiques son perfectamente visibles sobre el molde interno, de manera que se distingue claramente la cámara habitación del ammonites.

El fósil presenta un lado limpio y el otro con algunas huellas de epibiontes (serpúlidos y bivalvos). La explicación más plausible es que la concha vacía quedó un tiempo sobre el fondo marino en unas condiciones de gran estabilidad.

El lado limpio es el que quedó sobre el fondo marino y con el tiempo, en el flanco opuesto se establecieron los organismos colonizadores hasta que finalmente, la concha quedó completamente enterrada.

Epibiontes sobre Mammites nodosoides

Foto 4. Las flechas reflejan la posición de diversos epibiontes (serpúlidos y bivalvos).

Descripción de los restos de peces

El esqueleto de los dos peces se encuentra prácticamente entero. Se aprecia la cabeza, columna vertebral y aletas pectorales, dorsales y caudales.

Los esqueletos están articulados si bien las vértebras están ligeramente desarticuladas en algunas zonas, pero mantienen la posición original. Solo han sufrido ligeros desplazamientos. Las espinas también son perfectamente visibles.

Detalle de los peces fosilizados

Foto 5. Detalle de los peces fosilizados en la cámara de habitación del ammonites.

No se aprecia que falte alguna parte de los peces ni que hubiesen sufrido algún tipo de daño (por depredación, por ejemplo).

Los peces están alojados en el fondo de la cámara habitación con la cabeza pegada al último tabique del fragmocono. Miden 12 y 10 cm.

Otra curiosidad es su posición; considerando que el ammonites reposaba más o menos horizontal en el fondo marino, los peces estarían en la parte más alta de la cámara habitación; probablemente porque esta ya estaba parcialmente rellena de sedimento. De hecho, el flanco del ammonites ha sido rebajado solo unos milímetros para poner a la vista los peces, como se aprecia en la Foto 6.

Último tabique y línea de sutura de Mammites nodosoides

Foto 6. Las flechas rojas muestran los pliegues con forma semicircular del último tabique, que se proyectaban hacia la abertura de la concha (reciben el nombre de “sillas”). Las flechas amarillas señalan la línea de sutura del último tabique generado y que se puede apreciar bien en la zona ventral y en el lado opuesto. Llama la atención lo cerca que quedaron los peces de uno de los flancos del ammonites. Esto sugiere que la concha estaba parcialmente llena de sedimento cuando los peces entraron en ella y murieron sobre el relleno que ya había.

¿Cómo se formó este fósil?

En primer lugar, no debemos olvidar que hoy en día, el número de fósiles falsos o manipulados es muy alto cuando provienen de ciertos países. Por tanto, debemos ser precavidos y el fósil debe ser analizado minuciosamente.

¿Puede ser una falsificación?

El ammonites es real; se aprecian las marcas de su limpieza, que no ha sido demasiado cuidadosa, especialmente en el ombligo. También se puede observar que dos tubérculos están partidos y han sido pegados sin demasiado miramiento.

Los peces parecen reales. Podrían ser una talla que hubiese sido pintada, pero creemos que el nivel de detalle es tan alto que esto sería prácticamente imposible.

Tampoco es probable que hayan sido hechos con un molde, dado que algunos detalles como las espinas tienen un diámetro submilimétrico y se apreciarían imperfecciones.

Esqueletos de los peces en el interior del ammonites

Foto 7. Detalle de la columna vertebral, espinas y aletas de los peces. Es altamente improbable que esto sea una manufactura humana. En el extremo superior derecho se observa una línea oblicua. Es debido a que el tubérculo está pegado.

¿Puede ser una composición hecha a partir de varios fósiles?

Podría tratarse de una composición, esto es, que al Mammites se le hubiese practicado un rebaje para incrustar un bloque de piedra que tuviese los dos peces fosilizados. Hemos analizado el fósil en busca de discontinuidades alrededor de los peces y no hemos observado nada extraño.

Para estar 100% seguros de que no es una falsificación habría que hacer un estudio de la roca en diferentes puntos de la cámara de habitación para comprobar que la composición y naturaleza de esta es homogénea en todas partes; nosotros no hemos observado nada extraño.

Por todo esto, el fósil nos parece auténtico y la disposición de los peces en la cámara de habitación es acorde a otros casos publicados en otras áreas del mundo.

Hipótesis posibles

Con los datos que hay, no es posible saber con certeza lo que pudo ocurrir para que los peces hayan fosilizado en el interior del ammonites. En trabajos similares se han postulado una serie de hipótesis que resumimos a continuación:

  • Una posibilidad es que los peces se estuvieran alimentando de los restos orgánicos del ammonites y que al entrar en la cámara habitación quedaran varados entre dichos restos. Esta hipótesis es razonable en los casos en que el pez tiene unas dimensiones equiparables a la anchura de la cámara habitación, pero en el caso que se está describiendo parece poco probable.
  • También se ha sugerido que la concha estuviera flotando en equilibrio y al entrar los peces y alimentarse provocaran que esta se hundiese hasta niveles pobres en oxígeno, provocando la muerte de los peces por asfixia.
  • Otra posibilidad es que los peces sufrieran algún tipo de envenenamiento y murieran al comer los restos putrefactos del ammonites, quizás por el desarrollo de algún tipo de microorganismo.
  • La siguiente posibilidad es que la concha ya estuviera en el fondo y entraran huyendo de algún depredador. El oxígeno de la cámara habitación pudo agotarse y los peces pudieron asfixiarse.
  • También es posibles que la concha vacía fuese utilizada por los peces como habitáculo o para desovar y que como en el caso anterior, acabaran asfixiándose en el interior. Sin embargo, en los peces actuales se observa que cuando utilizan una cavidad como habitáculo, entran nadando de espaldas y quedan con la cabeza cerca de la abertura, por lo que no parece probable que sea aplicable a nuestro caso.
  • En la actualidad se ha observado que los peces se refugian en cavidades cuando se siente morir. Los peces del fósil pudieron ocupar el ammonites por este motivo, pero al tratarse de dos individuos es poco probable.
  • Y, por último, los peces muertos pudieron ser arrastrados por la corriente al interior de la concha. Si esto hubiese ocurrido cabría esperar que hubiese restos de otros organismos en la cámara habitación, así como que presentaran una posición y distribución aleatoria.

Discusión

Se ha comprobado que, en la actualidad, un pez tetra neón comienza desarticularse a los 15 días después de su muerte y en un plazo de 30 puede haberse completado en la mayor parte de su esqueleto (Iniesto et al., 2013).

Por tanto, dada la poca desarticulación que presentan los esqueletos de los peces, el enterramiento final debió de ocurrir rápidamente después de la muerte de estos.

Dos detalles nos parecen especialmente relevantes a la hora de interpretar este fósil. El primero es la presencia de epibiontes en uno de los flancos del ammonites, y el otro es que los restos de los peces están muy cerca de uno de los flancos de la concha.

Teniendo en cuenta estos dos factores, la teoría que nos parece más probable es que la concha vacía del ammonites hacía tiempo que reposaba sobre el fondo marino donde ya se encontraba parcialmente rellena y semienterrada. Algunos epibiontes se habían establecido y desarrollado.

Quedaba aún una pequeña cavidad que fue aprovechada por dos peces que se sintieron amenazados y emprendieron la huida.

Entraron en la concha y debido al poco espacio que había se asfixiaron, quedando en su interior.

El ammonites debió quedar sepultado a los pocos días cuando sus cuerpos aún estaban mayormente articulados.

El paso del tiempo hizo el resto y la suerte quiso que el ammonites se fracturarse durante su extracción y dejara a la vista el pequeño tesoro que contenía.

Recreación de la escena de los peces y la concha de Mammites nodosoides

Lámina 1: Simulación artística de la escena de ocupación de la cámara de habitación de la concha vacía de un Mammites. Un grupo de peces se alimentan en las cercanías y dos de ellos se asustan con el tumulto y se cobijan en el interior de la concha. Ilustración cortesía de Luis Fernando Real Martín.

Agradecimientos

A D. Carmelo Moreno por poner el fósil a nuestra disposición y a D. Miguel Company de la Universidad de Granada por sus comentarios y observaciones.

Referencias

  • Barroso-Barcenilla, Fernando. (2004). Acanthoceratidae y zonación de ammonites del Cenomaniense superior y del Turoniense inferior en el Área de Puentedey, Cuenca Vasco-Cantábrica, España. Coloquios de Paleontología, ISSN 1132-1660, Nº 54, 2004, pags. 83-114. 54.
  • Fraaye RHB, Jäger M (1995) Ammonite inquilinism by fishes: Examples from the Lower Jurassic of England and Germany. Neues Jahrb Miner Geolog Paläont Monatsh 9: 541–552.
  • Fraaije RHB, Pennings HWJ (2006) Crab carapaces preserved in nautiloid shells from the Upper Paleocene of Huesca (Pyrenees, Spain). Rev Mex Cienc Geol 23: 361–363.
  • Klompmaker AA, Fraaije RHB (2012) Animal Behavior Frozen in Time: Gregarious Behavior of Early Jurassic Lobsters within an Ammonoid Body Chamber. PLoS ONE 7(3): e31893. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0031893
  • Nyborg, Torrey & Ifrim, Christina & Moreno-Bedmar, Josep & Porras Múzquiz, Héctor & Giersch, Samuel & Vega, Francisco. (2014). Late Cretaceous fish cans: Fish preserved in ammonite body chambers from the middle Santonian of Coahuila State, northeastern Mexico. Neues Jahrbuch für Geologie und Paläontologie – Abhandlungen. 273. 10.1127/0077-7749/2014/0417.
  • Vullo R, Cavin L, Clochard V (2009) An ammonite-fish association from the Kimmeridgian (Upper Jurassic) of La Rochelle, western France. Lethaia 42: 462–468.
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